Mañana cuando me vaya

con rumbo a la eternidad,

llevaré siempre templadas

las cuerdas del instrumento

y he de encomendarle al viento

que les derrame mi canto,

no ha de ser el campo santo…

¡Razón pa´olvidar mi acento!

Artículo Destacado

COLONIZACIÓN DE AYSEN

COLONIZACION DE AYSEN www.memoriachilena.gob.cl   La lenta ocupación de la Patagonia Occidental  EXPLORADORES Y COLONOS EN AYSÉN (1870-1927)...

PANCHO CORDERO Cultor Tradicional

Poema Homenaje a Francisco Cordero 

Cultor de Acordeón Verdulera en Coyhaique

Candil Criollo


Francisco Cordero, fue un gran cultor tradicional de la acordeón de tres hileras a botones, conocida como verdulera, instrumento utilizado para amenizar fiestas familiares por los pioneros colonizadores de la Región de Aysen Chile.

Miguel Peña lo conoció en Coyhaique, compartieron música y amistad. Su partida le dejó profundo pesar, lo que inspiró este sentido homenaje a su amigo.




CANDIL CRIOLLO

Criollo candil patagón
aun me estas alumbrando,
mecha que te estas quemando
rescato tu resplandor
llama de eterno fulgor,
claridad del horizonte,
brisa silente del monte
nutriente y embriagadora;
serás por siempre, una aurora
aunque a dormir te desmontes.

En tu zaino, bien tusado
seguro querrás salir,
sé que te gustó lucir
en él, tu mejor recado.
Y quedó… como pintado,
tu retrato frente al quincho
sentado sobre el carpincho
y la grupa; las potreras
pa’ desatar donde quiera
y acogotar un relincho.

La tropa que tu has querido
echar fuera del corral
se ve en un valle pastar y ese…
¡no es campo de olvido!
Más, quien nunca se ha dormido
sigue entropillando sueños
y yo, sabiéndote dueño
de aquel sonoro cencerro
iré ¡chumando mi perro!
detrás de tu noble empeño.

Antes de hacer el pilchero
ni acomodar el recado,
comeremos el asado
de ese matambre con cuero
y si se entona el garguero
y el acordeón, no resonga,
versearemos por milonga
cultivando alguna flor
que martirice al dolor
y en alegría nos ponga.

Tu acordeona decidora
de tres hileras melgadas,
observando arrinconada,
calla su voz seductora
y mi guitarra sonora
cómplice a su confidencia,
la acompaña en su dolencia,
pero firme a su madero;
¡canta por PANCHO CORDERO,
con su mayor elocuencia!


No hay comentarios:

Publicar un comentario